De la reunión de este viernes poco se puede decir.
Resultado, otra reunión de besugos, esta vez sí que ya quedo patente por lo reiterado, que la empresa Garrigues se quedara sin cliente Kennametal en Vitoria y que el siguiente ataque será Kennametal Barcelona.
Aunque se demuestre por cualquier medio que esta planta tiene posibilidad de permanecer abierta, la dirección ha decidido cerrarla y es lo que intentara por todos los medios posibles, sino es de una manera será de otra acabo comunicando Garrigues a los presentes en la mesa.
Respecto a las maquinas, tal y como todo el mundo puede suponer solo desean llevarse las nuevas, el resto se intentaran vender.
El próximo viernes otra vez nos reuniremos los besugos.