Al qaeda, ese invento norteamericano, que lo mismo vale para un roto que para un descosido.
Imagínese que es usted el presidente de un país, que tiene algún problemilla económico, social, o de cualquier otro tipo dentro de sus fronteras.
Que mejor remedio que tener un cabeza de turco con el que desviar la atención hacia otros puntos y contra más alejados mejor.
Pues para eso, los países occidentales hemos creado, con la inestimable ayuda de los EE.UU. la mayor organización terrorista del mundo y me atrevería a decir que del universo.
Al qaeda, a la que por cierto dio nombre el gobierno norteamericano, lo de su creación, pues como no creo que exista en el sentido que le dan los gobiernos pues no digo nada, aunque si es cierto que financio a su amigo Bin Laden en los tiempos en los que los soviéticos se encontraban en Afganistán.
Hasta que el continua machaque del gobierno norteamericano a los medios de comunicación diciendo que había sido Al qaeda el culpable del atentado del 11 de septiembre de 2001 en suelo norteamericano, nadie hablaba de Al qaeda, hasta esa fecha no se conoce ningún video en el que se vea a Bin Laden refiriéndose a ella.
Ahora todo lo que pasa en el mundo es Al qaeda, da lo mismo que sea un intento de atentado contra un avión, que intenten atentar contra el dibujante danés de las imágenes de Mahoma, o lo que se quiera.
Para eso nos hemos dotado de Al qaeda, para culparle de todo.
Por lo tanto, si este seis de enero los reyes magos no les traen lo que han pedido, no se preocupen, siempre pueden echarle la culpa a Al qaeda y preparar algún ataque de represalia, algún ataque preventivo o alguna invasión en busca de terroristas, eso sí, si es posible elijan ustedes un país con petróleo, por lo menos recuperaran su inversión en armamento y posiblemente lo rentabilicen.